29 agosto 2007

LA VIVIENDA Y EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN EN ASTURIAS


Esta mañana casi se me atraganta el primer café al leer en la prensa las declaraciones del Sr. Abilio:


  • Serafín Abilio Martínez defendió ayer «ordenar» la construcción a lo largo de toda la costa asturiana. «Es necesario desarrollar un plan estratégico de calidad que permita el desarrollo equilibrado. Es decir, no se pueden construir 1.000 viviendas de segunda residencia en un municipio y ninguna en otro. Tenemos que llegar a un acuerdo para conseguir entre todos un turismo de calidad y evitar la especulación del suelo», afirmó.

Como este tipo de afirmaciones son las que yo mantengo desde hace años mientras observaba estupefacta como crecían como setas las urbanizaciones en nuestra costa, sin que mis interlocutores me concediesen la más mínima atención, llevo todo el día discurriendo qué es lo que ha cambiado para que hoy frases como la resaltada de Abilio merezcan portada.


Y la verdad, me cuesta encontrar una respuesta. Los problemas hipotecarios americanos nos quedan un poco lejos y sus sistema no es el nuestro, luego eso no es. Nuestras autoridades, calladas como muertas no tienen en perspectiva cambios drásticos, al menos que yo sepa, entonces, por qué?


Otra frasecita sacada del mismo diario:



  • Pero como no hay mal que por bien no venga, Serafín Abilio Martínez quiere ver la parte positiva de este retroceso y afirma que «así también se va a evitar una especulación bestial en Asturias, que es de lo que siempre hemos querido huir».

A que ahora va a resultar, y lo digo completamente en serio y sin coña, que quien vela por nuestros intereses en el desarrollo territorial sostenible es la patronal de la construcción?



Los constructores quieren ser motor de la economía asturiana, pero piden permanentemente intervenciones públicas tanto en la licitación de obra pública, como en la elaboración de normas que no perjudiquen al sector, así que yo propondría directamente ya, que puesto que tanto los PGOU como los Especiales, los BIC, los ARI, etc. y todas las siglas que se os ocurran de este tenor, están permanentemente consensuados con este sector productivo y aun así no se acierta con las soluciones, que las propuestas se hagan con "luz y taquígrafos" por parte y parte y se tomen las decisiones en materia de Urbanismo sin cinismo y sin engañar a la población. Todos sabriamos a qué atenernos y saldriamos beneficiados.


Se pide un Plan, como si no tuvieramos bastantes ya, aunque se estén conculcando y buscando la manera de bordearlos, vease sino, el POLA. se pide por tanto, una vez más, intervención pública. Pero en qué quedamos? No somos liberales? no queremos mercado libre? Pues algo aquí no cuadra.


Qué criterios, de verdad, no de galería, han propiciado crecimientos como el del Municipio de Llanes o el de Ribadesella hasta ahora? Desde luego no el de fijar población, porque lo que prima es la segunda residencia y si me apuran, ni segunda, la residencia de verano, que en nuestra Comunidad son dos meses, si siquiera tres. Por tanto, si el mercado funcionase, es decir, si hay oferta de construcciones, y quien las compre, cual es el problema? qué hace que hoy la situación cambie? o será que tenemos que compartir los riesgos que se avecinan? o será que muchos asturianos, especialmente de esos municipios ya no están dispuestos a soportar colectivamente los gastos generales que supone mantener esas segundas residencias con los impuestos que pagan los que habitan la primera?


Este es tan buen momento como cualquier otro, para de verdad tener un debate serio al respecto y sacar conclusiones beneficiosas para todos

8 comentarios:

machetón dijo...

Una imagen vale más que mil palabras, recomiendo ampliar la foto, el resultado es sumamente esclarecedor pero mete miedo. Como el que le ha entrado al sector si no ordenan la salida al mercado de tanta oferta.

proletario dijo...

El mundo al revés, ahora salen los constructores a "ordenar" el desarrollo urbanístico, para evitar una especulación bestial, se olvidan de que llevan años y años llenándose los bolsillos a espuertas a costa de los ciudadanos a los que se les priva del ejercicio de un derecho fundamental como es el acceso a una vivienda digna.

ISABEL dijo...

Estupenda idea la de Serafín Abilio, o sea que hay que sacar numero para especular, eso si ordenadamente y uo a lo bestia. ¿Quien va a dar los numeros?. ¿La CUOTA o la CAMA O AMBAS?

Al dijo...

Con semejante planteamiento de la patronal de la construcción se deriva la construcción del embalse de Caleao, otra cosa distinta es entender que lo defienda un gobierno socialista.

lupe dijo...

Hormigón dulce hormigón, obra pública, vivienda y un jamón. Hay que tener mucha cara para decir que se pretende huir de la especulación salvaje con lo que lleva lloviendo. ¿Cuánto ha subido el m2 construido y cuánto los salarios?.Iros a la porra..........

Consuerte dijo...

De acuerdo en todo excepto en lo del pago de impuestos. Los de la segunda residencia pagan los mismos impuestos y tasas que los de la primera residencia y reciben menos a cambio. Lo que sí tienen que promover los municipios turísticos son viviendas para los residentes. En Llanes, por ejemplo, es muy difícil encontrar un piso de más de 60m2 y el precio del metro cuadrado supera en muchas ocasiones al de Oviedo.

realquilado harto dijo...

Conviene no confundir el derecho a una vivienda digna con ser propietario. No entiendo las políticas que se dicen socialistas que estimulan las compras de viviendas y no el alquiler.¿A cuento de qué?. O es que en esto no interesa homologarnos con Europa.

claudia dijo...

Lo que sucede es que el negosi de especular con la vivienda empieza a tener riesgos, antes se "compraba sobre plano", se daba una entradina y a esperar a que "cubriera aguas" y vender, ganando el triple de la entradina. El problema es que ahora no se vende como antes y a la entradina hay que sumar las letrinas, la escritura, la comunidad, etc. Ayudar a las familias que se empeñan toda la vida para tener una vivienda de acuerdo, pero para que los especuladores se sigan forrando ni un euro.