
Cuando llegué también estaba de visita Camino, y además muy diligentemente estaba tirando de teléfono para que alguien del Ayuntamiento se tomara la molestia de arreglar el pequeño desaguisado que se podía ver en la fachada:

la papelera estaba literalmente llena y cubierta de los excrementos de algún ave que anida en el alero. Oye, pues en el tiempo que tardé en recorrer la plaza del Conceyín y tomar un café, en una cafetería de diseño, ya estaban unos operarios de la limpieza cambiando la papelera por una nueva y además de sitio.
Ahora alguien debería también corregir el problema de las losetas que cruzan toda la plaza del Conceyín, que están muy malamente puestas y además sueltas, antes de que alguien se tuerza un tobillo o haya otro percance mayor. El espacio entre ellas además, es ancho, lo que dificulta el paso y hace muy incómodo caminar por allí.


1 comentario:
Reaccionario!!!!!
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