26 diciembre 2005

CUENTOS Y CUERVOS

El próximo jueves 29 de Diciembre, el autor del libro cuyo título he dado a este post, Antonio Masip, según me indica en un mensaje, firmará ejemplares del mismo en el Corte Inglés de Salesas. Y esto me recordó, una anécdota: hace unos días yo volvía en avión de Madrid, y llevaba el libro para entretener las esperas, entre otras razones porque tiene un tamaño estupendo para cargarlo en un viaje. Pues bien, mi compañero de asiento, un caballero que yo llamo "de los de antes", como luego pude comprobar, todo amabilidad y educación, me preguntó ¿qué tal el libro de Antonio? y yo le contesté "bien, es entretenido, curioso y refleja muy bien la personalidad de su autor.." seguimos charlando un rato, y comprobé una vez más, lo pequeño que es el mundo, o mi mundo, donde por más vueltas que des, siempre llegas al mismo sitio y por más que te empeñes, no terminas de salir del "círculo", aunque no sea el mismo al que se refiere Susana en su última novela.
El comedor de Ratzinger, la Dama de Picas o la conversación entre Woody Allen (que se supone que a esta misma hora estará tocando su saxofón en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo) y Arthur Miller, entre otros, me ha encantado leerlos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me encanta naturalmente esta reseña. Ayer me decía Woody Allen que había estado cuatro veces en Oviedo y no tres como suponíamos.

Quizá haya venido en cuanto supo de su estatua a supervisarla clandestinamente. Desde que estuvo aquí se ha encontrado a sí mismo sin necesitar ya más el diván psiquiátrico como prueba su última película Match Point alejada de sus mitos clásicos. A no descartar que sea él mismo quien se llevó las gafas desaparecidas, pues como diría su idolatrada Agatha Christie, el único que no es objeto de sospecha resulta ser el autor del crimen.